En nuestro blog anterior, se hablo sobre cómo los diseños sensoriales nos activan a trabajar mejor. Hoy queremos hacer énfasis en uno de ellos en particular, quizás es, el que más que cualquier otro elemento de diseño, es crucial para definir el espíritu y la función de un espacio, ya sea una oficina, un restaurante, un hospital o una sala de estar. Estamos hablando del color, ya que es el que estimula nuestros sentidos y hace que nuestras vidas sean más interesantes y variadas.

El color influye directamente sobre la presión de la sangre, los músculos y los nervios y provoca importantes asociaciones en el cerebro humano. Por ejemplo, el fuego emite radiación térmica simultáneamente con luz amarilla a roja, por lo tanto, estos colores se perciben como cálidos.

Los colores tienen un claro impacto físico y emocional en nuestra conducta, imagina que entras a una oficina toda azul o roja, ¿qué sensación te transmiten? ¿te molesta? Puede que sí, ya que la influencia de los colores puede cambiar por completo la idea que tenemos de un determinado espacio o elemento.

En general, las personas desean un entorno armonioso. Quieren que el color los estimule, sin llegar a confundir ni estresar. Por esto prefieren colores suaves y claros que humanicen su entorno como, por ejemplo, los colores pastel cálidos en amarillo y beige. Pero por razones prácticas, los colores neutros, como el gris metalizado y los tonos antracita, se utilizan a menudo en las oficinas.

Debido a que los colores desarrollan diferentes efectos, se aconseja utilizarlo de manera consciente en el entorno de trabajo para dar soporte a las diferentes actividades. ¿Qué factores podemos tomar en cuenta al hacer uso de los colores en la oficina?

Elementos

Recuerda, que no sólo puedes dar un toque de color pintando las paredes, todos los elementos son importantes: la alfombra, las paredes, y por supuesto el mobiliario.

Función de los Espacios

El uso del color debería cambiar en función de las actividades llevadas a cabo en los distintos entornos, pero siempre evitando un excesivo contraste de colores en un mismo entorno. Por ejemplo, el color azul es especialmente indicado para puestos de trabajo con un alto nivel de estrés, como los centros de llamadas, o en entornos donde se llevan a cabo negociaciones difíciles, ya que es un color que representa la paciencia, diplomacia, estabilidad, seguridad, disminuyendo la tensión sanguínea y las pulsaciones.

Equilibrio

Un equilibrio adecuado de colores, materiales y texturas puede proporcionar el tipo de estímulo sensorial que necesitamos para ser creativos y productivos en el trabajo.

Recuerde que, al elegir combinaciones de colores para su oficina, puede ser útil considerar la imagen de su negocio. Tal vez los colores que se reflejan en su diseño corporativo también sean adecuados.